GENERACIÓN Z EN HONDURAS REDEFINE LA LEALTAD LABORAL Y EXIGE CRECIMIENTO, COHERENCIA Y FLEXIBILIDAD

Estudio aplicado en 5 países, a profesionales entre los 22 y 30 años, identifica que la falta de desarrollo profesional (30.3%) influye de manera muy relevante en el cambio de trabajo.
El 64% de encuestados prioriza el clima laboral para su permanencia; y el 85% exige coherencia absoluta entre valores y práctica.

Honduras 23 de febrero de 2025 – La lealtad laboral en América Latina ha dejado de ser un compromiso de largo plazo para convertirse en una negociación diaria basada en el propósito, la salud emocional y la capacidad de aprendizaje constante. El estudio “Generación Z: compromiso y rotación laboral en América Latina”, desarrollado por la iniciativa Pulso, diagnostica un cambio de paradigma en el management regional: el talento joven ya no busca solo un empleo, sino un ecosistema de crecimiento que sea auténtico y coherente.

Esta investigación de escala regional fue ejecutada por cinco consultoras estratégicas miembros de Worldcom PR Group: Realidades S.A.C. (Perú), MC Comunicaciones (Ecuador), Alurralde Jasper & Asociados (Argentina), Agencia Interamericana de Comunicación (Costa Rica) y Estrategia Digital PR (Honduras). El análisis, que integró 1,767 encuestas y 50 entrevistas en profundidad a profesionales de entre 22 y 30 años, revela que la retención de este grupo demográfico depende menos de la estabilidad tradicional y más de la oferta de retos significativos.

Esntre los hallazgos más relevantes del informe se identifica que la falta de oportunidades de desarrollo (30.3%) y la mejor oferta económica (30.1%) son las principales causas de rotación y renuncia en los jóvenes profesionales. Sin embargo, el estudio matiza estas prioridades según el contexto local. Mientras que en Perú y Argentina el estancamiento profesional es la razón número uno para buscar la salida, en Ecuador y Centroamérica el factor económico sigue manteniendo un peso determinante.

Hallazgos en Honduras

En Honduras, el talento joven se distingue por su proactividad y fuerte motivación hacia el desarrollo, el aprendizaje y un buen clima laboral. Sin embargo, también es sensible a mejores oportunidades económicas y exige coherencia entre discurso y liderazgo. El estudio identifica oportunidades de mejora en la formalización de procesos de inducción y mentoría, el fortalecimiento de la inclusión y diversidad, y una mayor participación en la toma de decisiones. Aunque existe una base cultural sólida y una alta percepción positiva sobre valores y propósito social, las organizaciones tienen el reto estratégico de profundizar en programas de desarrollo que consoliden el compromiso y la retención a largo plazo.

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